Bienaventurado el pueblo que tiene esto: Bienaventurado el pueblo cuyo Dios es Jehová. Salmo 144.15
Leitura diária na versão Rayana Valera - Espanhol


Géneses 40
Géneses 41
Mateo 12.22-50

Géneses 40


1
Y ACONTECIO después de estas cosas, que el copero del rey de Egipto y el panadero delinquieron contra su señor el rey de Egipto.
2
Y enojóse Faraón contra sus dos eunucos, contra el principal de los coperos, y contra el principal de los panaderos:
3
Y púsolos en prisión en la casa del capitán de los de la guardia, en la casa de la cárcel donde José estaba preso.
4
Y el capitán de los de la guardia dió cargo de ellos á José, y él les servía: y estuvieron días en la prisión.
5
Y ambos á dos, el copero y el panadero del rey de Egipto, que estaban arrestados en la prisión, vieron un sueño, cada uno su sueño en una misma noche, cada uno conforme á la declaración de su sueño.
6
Y vino á ellos José por la mañana, y mirólos, y he aquí que estaban tristes.
7
Y él preguntó á aquellos eunucos de Faraón, que estaban con él en la prisión de la casa de su señor, diciendo: ¿Por qué parecen hoy mal vuestros semblantes?
8
Y ellos le dijeron: Hemos tenido un sueño, y no hay quien lo declare. Entonces les dijo José: ¿No son de Dios las declaraciones? Contádmelo ahora.
9
Entonces el principal de los coperos contó su sueño á José, y díjole: Yo soñaba que veía una vid delante de mí,
10
Y en la vid tres sarmientos y ella como que brotaba, y arrojaba su flor, viniendo á madurar sus racimos de uvas:
11
Y que la copa de Faraón estaba en mi mano, y tomaba yo las uvas, y las exprimía en la copa de Faraón, y daba yo la copa en mano de Faraón.
12
Y díjole José: Esta es su declaración: Los tres sarmientos son tres días:
13
Al cabo de tres días Faraón te hará levantar cabeza, y te restituirá á tu puesto: y darás la copa á Faraón en su mano, como solías cuando eras su copero.
14
Acuérdate, pues, de mí para contigo cuando tuvieres ese bien, y ruégote que uses conmigo de misericordia, y hagas mención de mí á Faraón, y me saques de esta casa:
15
Porque hurtado he sido de la tierra de los Hebreos y tampoco he hecho aquí porqué me hubiesen de poner en la cárcel.
16
Y viendo el principal de los panaderos que había declarado para bien, dijo á José: También yo soñaba que veía tres canastillos blancos sobre mi cabeza
17
Y en el canastillo más alto había de todas las viandas de Faraón, obra de panadero y que las aves las comían del canastillo de sobre mi cabeza.
18
Entonces respondió José, y dijo: Esta es su declaración: Los tres canastillos tres días son
19
Al cabo de tres días quitará Faraón tu cabeza de sobre ti, y te hará colgar en la horca, y las aves comerán tu carne de sobre ti.
20
Y fué el tercero día el día del nacimiento de Faraón, é hizo banquete á todos sus sirvientes: y alzó la cabeza del principal de los coperos, y la cabeza del principal de los panaderos, entre sus servidores.
21
E hizo volver á su oficio al principal de los coperos y dió él la copa en mano de Faraón.
22
Mas hizo ahorcar al principal de los panaderos, como le había declarado José.
23
Y el principal de los coperos no se acordó de José, sino que le olvidó.

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Géneses 41


1
Y ACONTECIO que pasados dos años tuvo Faraón un sueño: Parecíale que estaba junto al río
2
Y que del río subían siete vacas, hermosas á la vista, y muy gordas, y pacían en el prado:
3
Y que otras siete vacas subían tras ellas del río, de fea vista, y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas á la orilla del río:
4
Y que las vacas de fea vista y enjutas de carne devoraban á las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.
5
Durmióse de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas subían de una sola caña:
6
Y que otras siete espigas menudas y abatidas del Solano, salían después de ellas:
7
Y las siete espigas menudas devoraban á las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.
8
Y acaeció que á la mañana estaba agitado su espíritu y envió é hizo llamar á todos los magos de Egipto, y á todos sus sabios: y contóles Faraón sus sueños, mas no había quien á Faraón los declarase.
9
Entonces el principal de los coperos habló á Faraón, diciendo: Acuérdome hoy de mis faltas:
10
Faraón se enojó contra sus siervos, y á mí me echó á la prisión de la casa del capitán de los de la guardia, á mí y al principal de los panaderos:
11
Y yo y él vimos un sueño una misma noche: cada uno soñó conforme á la declaración de su sueño.
12
Y estaba allí con nosotros un mozo Hebreo, sirviente del capitán de los de la guardia y se lo contamos, y él nos declaró nuestros sueños, y declaró á cada uno conforme á su sueño.
13
Y aconteció que como él nos declaró, así fué: á mí me hizo volver á mi puesto, é hizo colgar al otro.
14
Entonces Faraón envió y llamó á José é hiciéronle salir corriendo de la cárcel, y le cortaron el pelo, y mudaron sus vestidos, y vino á Faraón.
15
Y dijo Faraón á José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo declare mas he oído decir de ti, que oyes sueños para declararlos.
16
Y respondió José á Faraón, diciendo: No está en mí Dios será el que responda paz á Faraón.
17
Entonces Faraón dijo á José: En mi sueño parecíame que estaba á la orilla del río:
18
Y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado:
19
Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy fea traza tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en toda la tierra de Egipto en fealdad:
20
Y las vacas flacas y feas devoraban á las siete primeras vacas gruesas:
21
Y entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiese entrado en ellas, porque su parecer era aún malo, como de primero. Y yo desperté.
22
Vi también soñando, que siete espigas subían en una misma caña llenas y hermosas
23
Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del Solano, subían después de ellas:
24
Y las espigas menudas devoraban á las siete espigas hermosas: y helo dicho á los magos, mas no hay quien me lo declare.
25
Entonces respondió José á Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo: Dios ha mostrado á Faraón lo que va á hacer.
26
Las siete vacas hermosas siete años son y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.
27
También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años y las siete espigas menudas y marchitas del Solano, siete años serán de hambre.
28
Esto es lo que respondo á Faraón. Lo que Dios va á hacer, halo mostrado á Faraón.
29
He aquí vienen siete años de grande hartura en toda la tierra de Egipto:
30
Y levantarse han tras ellos siete años de hambre y toda la hartura será olvidada en la tierra de Egipto y el hambre consumirá la tierra
31
Y aquella abundancia no se echará de ver á causa del hambre siguiente, la cual será gravísima.
32
Y el suceder el sueño á Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura á hacerla.
33
Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.
34
Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la hartura
35
Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y alleguen el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades y guárdenlo.
36
Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años del hambre que serán en la tierra de Egipto y el país no perecerá de hambre.
37
Y el negocio pareció bien á Faraón, y á sus siervos.
38
Y dijo Faraón á sus siervos: ¿Hemos de hallar otro hombre como éste, en quien haya espíritu de Dios?
39
Y dijo Faraón á José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú:
40
Tú serás sobre mi casa, y por tu dicho se gobernará todo mi pueblo: solamente en el trono seré yo mayor que tú.
41
Dijo más Faraón á José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.
42
Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y púsolo en la mano de José, é hízole vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello
43
E hízolo subir en su segundo carro, y pregonaron delante de él: Doblad la rodilla: y púsole sobre toda la tierra de Egipto.
44
Y dijo Faraón á José: Yo Faraón y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto.
45
Y llamó Faraón el nombre de José, Zaphnath-paaneah y dióle por mujer á Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On. Y salió José por toda la tierra de Egipto.
46
Y era José de edad de treinta años cuando fué presentado delante de Faraón, rey de Egipto: y salió José de delante de Faraón, y transitó por toda la tierra de Egipto.
47
E hizo la tierra en aquellos siete años de hartura á montones.
48
Y él juntó todo el mantenimiento de los siete años que fueron en la tierra de Egipto, y guardó mantenimiento en las ciudades, poniendo en cada ciudad el mantenimiento del campo de sus alrededores.
49
Y acopió José trigo como arena de la mar, mucho en extremo, hasta no poderse contar, porque no tenía número.
50
Y nacieron á José dos hijos antes que viniese el primer año del hambre, los cuales le parió Asenath, hija de Potipherah, sacerdote de On.
51
Y llamó José el nombre del primogénito Manasés porque Dios (dijo) me hizo olvidar todo mi trabajo, y toda la casa de mi padre.
52
Y el nombre del segundo llamólo Ephraim porque Dios (dijo) me hizo fértil en la tierra de mi aflicción.
53
Y cumpliéronse los siete años de la hartura, que hubo en la tierra de Egipto.
54
Y comenzaron á venir los siete años del hambre, como José había dicho: y hubo hambre en todos los países, mas en toda la tierra de Egipto había pan.
55
Y cuando se sintió el hambre en toda la tierra de Egipto, el pueblo clamó á Faraón por pan. Y dijo Faraón á todos los Egipcios: Id á José, y haced lo que él os dijere.
56
Y el hambre estaba por toda la extensión del país. Entonces abrió José todo granero donde había, y vendía á los Egipcios porque había crecido el hambre en la tierra de Egipto.
57
Y toda la tierra venía á Egipto para comprar de José, porque por toda la tierra había crecido el hambre.

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Mateo 12

22-50
22
Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía.
23
Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel Hijo de David?
24
Mas los Fariseos, oyéndolo, decían: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios.
25
Y Jesús, como sabía los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es desolado y toda ciudad ó casa dividida contra sí misma, no permanecerá.
26
Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido ¿cómo, pues, permanecerá su reino?
27
Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.
28
Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios.
29
Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no prendiere al valiente? y entonces saqueará su casa.
30
El que no es conmigo, contra mí es y el que conmigo no recoge, derrama.
31
Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado á los hombres: mas la blasfemia contra el Espíritu no será perdonada á los hombres.
32
Y cualquiera que hablare contra el Hijo del hombre, le será perdonado: mas cualquiera que hablare contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo, ni en el venidero.
33
O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, ó haced el árbol corrompido, y su fruto dañado porque por el fruto es conocido el árbol.
34
Generación de víboras, ¿cómo podéis hablar bien, siendo malos? porque de la abundancia del corazón habla la boca.
35
El hombre bueno del buen tesoro del corazón saca buenas cosas: y el hombre malo del mal tesoro saca malas cosas.
36
Mas yo os digo, que toda palabra ociosa que hablaren los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio
37
Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado.
38
Entonces respondiendo algunos de los escribas y de los Fariseos, diciendo: Maestro, deseamos ver de ti señal.
39
Y él respondió, y les dijo: La generación mala y adulterina demanda señal mas señal no le será dada, sino la señal de Jonás profeta.
40
Porque como estuvo Jonás en el vientre de la ballena tres días y tres noches, así estará el Hijo del hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.
41
Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán porque ellos se arrepintieron á la predicación de Jonás y he aquí más que Jonás en este lugar.
42
La reina del Austro se levantará en el juicio con esta generación, y la condenará porque vino de los fines de la tierra para oir la sabiduría de Salomón: y he aquí más que Salomón en este lugar.
43
Cuando el espíritu inmundo ha salido del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla.
44
Entonces dice: Me volvere á mi casa de donde salí: y cuando viene, la halla desocupada, barrida y adornada.
45
Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí y son peores las cosas últimas del tal hombre que las primeras: así también acontecerá á esta generación mala.
46
Y estando él aún hablando á las gentes, he aquí su madre y sus hermanos estaban fuera, que le querían hablar.
47
Y le dijo uno: He aquí tu madre y tus hermanos están fuera, que te quieren hablar.
48
Y respondiendo él al que le decía esto, dijo: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?
49
Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos.
50
Porque todo aquel que hiciere la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano, y hermana, y madre.

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