Éxodo 36Éxodo 37Mateo 26.57-75Éxodo 36
1
HIZO, pues, Bezaleel y Aholiab, y todo hombre sabio de corazón, á quien Jehová dió sabiduría é inteligencia para que supiesen hacer toda la obra del servicio del santuario, todas las cosas que había mandado Jehová.
2
Y Moisés llamó á Bezaleel y á Aholiab, y á todo varón sabio de corazón, en cuyo corazón había dado Jehová sabiduría, y á todo hombre á quien su corazón le movió á llegarse á la obra, para trabajar en ella
3
Y tomaron de delante de Moisés toda la ofrenda que los hijos de Israel habían traído para la obra del servicio del santuario, á fin de hacerla. Y ellos le traían aún ofrenda voluntaria cada mañana.
4
Vinieron, por tanto, todos los maestros que hacían toda la obra del santuario, cada uno de la obra que hacía.
5
Y hablaron á Moisés, diciendo: El pueblo trae mucho más de lo que es menester para la atención de hacer la obra que Jehová ha mandado que se haga.
6
Entonces Moisés mandó pregonar por el campo, diciendo: Ningún hombre ni mujer haga más obra para ofrecer para el santuario. Y así fue el pueblo impedido de ofrecer
7
Pues tenia material abundante para hacer toda la obra, y sobraba.
8
Y todos los sabios de corazón entre los que hacían la obra, hicieron el tabernáculo de diez cortinas, de lino torcido, y de jacinto, y de púrpura y carmesí las cuales hicieron de obra prima, con querubines.
9
La longitud de la una cortina era de veintiocho codos, y la anchura de cuatro codos: todas las cortinas tenían una misma medida.
10
Y juntó las cinco cortinas la una con la otra: asimismo unió las otras cinco cortinas la una con la otra.
11
E hizo las lazadas de color de jacinto en la orilla de la una cortina, en el borde, á la juntura y así hizo en la orilla al borde de la segunda cortina, en la juntura.
12
Cincuenta lazadas hizo en la una cortina, y otras cincuenta en la segunda cortina, en el borde, en la juntura las unas lazadas enfrente de las otras.
13
Hizo también cincuenta corchetes de oro, con los cuales juntó las cortinas, la una con la otra é hízose un tabernáculo.
14
Hizo asimismo cortinas de pelo de cabras para la tienda sobre el tabernáculo, é hízolas en número de once.
15
La longitud de la una cortina era de treinta codos, y la anchura de cuatro codos: las once cortinas tenían una misma medida.
16
Y juntó las cinco cortinas de por sí, y las seis cortinas aparte.
17
Hizo además cincuenta lazadas en la orilla de la postrera cortina en la juntura, y otras cincuenta lazadas en la orilla de la otra cortina en la juntura.
18
Hizo también cincuenta corchetes de metal para juntar la tienda, de modo que fuese una.
19
E hizo una cubierta para la tienda de cueros rojos de carneros, y una cubierta encima de cueros de tejones.
20
Además hizo las tablas para el tabernáculo de madera de Sittim, para estar derechas.
21
La longitud de cada tabla de diez codos, y de codo y medio la anchura.
22
Cada tabla tenía dos quicios enclavijados el uno delante del otro: así hizo todas las tablas del tabernáculo.
23
Hizo, pues, las tablas para el tabernáculo: veinte tablas al lado del austro, al mediodía.
24
Hizo también las cuarenta basas de plata debajo de las veinte tablas: dos basas debajo de la una tabla para sus dos quicios, y dos basas debajo de la otra tabla para sus dos quicios.
25
Y para el otro lado del tabernáculo, á la parte del aquilón, hizo veinte tablas,
26
Con sus cuarenta basas de plata: dos basas debajo de la una tabla, y dos basas debajo de la otra tabla.
27
Y para el lado occidental del tabernáculo hizo seis tablas.
28
Para las esquinas del tabernáculo en los dos lados hizo dos tablas,
29
Las cuales se juntaban por abajo, y asimismo por arriba á un gozne: y así hizo á la una y á la otra en las dos esquinas.
30
Eran, pues, ocho tablas, y sus basas de plata dieciséis dos basas debajo de cada tabla.
31
Hizo también las barras de madera de Sittim cinco para las tablas del un lado del tabernáculo,
32
Y cinco barras para las tablas del otro lado del tabernáculo, y cinco barras para las tablas del lado del tabernáculo á la parte occidental.
33
E hizo que la barra del medio pasase por medio de las tablas del un cabo al otro.
34
Y cubrió las tablas de oro, é hizo de oro los anillos de ellas por donde pasasen las barras: cubrió también de oro las barras.
35
Hizo asimismo el velo de cárdeno, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, el cual hizo con querubines de delicada obra.
36
Y para él hizo cuatro columnas de madera de Sittim y cubriólas de oro, los capiteles de las cuales eran de oro é hizo para ellas cuatro basas de plata de fundición.
37
Hizo también el velo para la puerta del tabernáculo, de jacinto, y púrpura, y carmesí, y lino torcido, obra de recamador
38
Y sus cinco columnas con sus capiteles: y cubrió las cabezas de ellas y sus molduras de oro: pero sus cinco basas las hizo de metal.
topoÉxodo 37
1
HIZO también Bezaleel el arca de madera de Sittim: su longitud era de dos codos y medio, y de codo y medio su anchura, y su altura de otro codo y medio:
2
Y cubrióla de oro puro por de dentro y por de fuera, é hízole una cornisa de oro en derredor.
3
Hízole además de fundición cuatro anillos de oro á sus cuatro esquinas en el un lado dos anillos y en el otro lado dos anillos.
4
Hizo también las varas de madera de Sittim, y cubriólas de oro.
5
Y metió las varas por los anillos á los lados del arca, para llevar el arca.
6
Hizo asimismo la cubierta de oro puro: su longitud de dos codos y medio, y su anchura de codo y medio.
7
Hizo también los dos querubines de oro, hízolos labrados á martillo, á los dos cabos de la cubierta:
8
El un querubín de esta parte al un cabo, y el otro querubín de la otra parte al otro cabo de la cubierta: hizo los querubines á sus dos cabos.
9
Y los querubines extendían sus alas por encima, cubriendo con sus alas la cubierta: y sus rostros el uno enfrente del otro, hacia la cubierta los rostros de los querubines.
10
Hizo también la mesa de madera de Sittim su longitud de dos codos, y su anchura de un codo, y de codo y medio su altura
11
Y cubrióla de oro puro, é hízole una cornisa de oro en derredor.
12
Hízole también una moldura alrededor, del ancho de una mano, á la cual moldura hizo la cornisa de oro en circunferencia.
13
Hízole asimismo de fundición cuatro anillos de oro, y púsolos á las cuatro esquinas que correspondían á los cuatro pies de ella.
14
Delante de la moldura estaban los anillos, por los cuales se metiesen las varas para llevar la mesa.
15
E hizo las varas de madera de Sittim para llevar la mesa, y cubriólas de oro.
16
También hizo los vasos que habían de estar sobre la mesa, sus platos, y sus cucharas, y sus cubiertos y sus tazones con que se había de libar, de oro fino.
17
Hizo asimismo el candelero de oro puro, é hízolo labrado á martillo: su pie y su caña, sus copas, sus manzanas y sus flores eran de lo mismo.
18
De sus lados salían seis brazos tres brazos del un lado del candelero, y otros tres brazos del otro lado del candelero:
19
En el un brazo, tres copas figura de almendras, una manzana y una flor y en el otro brazo tres copas figura de almendras, una manzana y una flor: y así en los seis brazos que salían del candelero.
20
Y en el candelero había cuatro copas figura de almendras, sus manzanas y sus flores:
21
Y una manzana debajo de los dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, y otra manzana debajo de los otros dos brazos de lo mismo, conforme á los seis brazos que salían de él.
22
Sus manzanas y sus brazos eran de lo mismo todo era una pieza labrada á martillo, de oro puro.
23
Hizo asimismo sus siete candilejas, y sus despabiladeras, y sus platillos, de oro puro
24
De un talento de oro puro lo hizo, con todos sus vasos.
25
Hizo también el altar del perfume de madera de Sittim: un codo su longitud, y otro codo su anchura, era cuadrado y su altura de dos codos y sus cuernos de la misma pieza.
26
Y cubriólo de oro puro, su mesa y sus paredes alrededor, y sus cuernos: é hízole una corona de oro alrededor.
27
Hízole también dos anillos de oro debajo de la corona en las dos esquinas á los dos lados, para pasar por ellos las varas con que había de ser conducido.
28
E hizo las varas de madera de Sittim, y cubriólas de oro.
29
Hizo asimismo el aceite santo de la unción, y el fino perfume aromático, de obra de perfumador.
topoMateo 26
57-75
57
Y ellos, prendido Jesús, le llevaron á Caifás pontífice, donde los escribas y los ancianos estaban juntos.
58
Mas Pedro le seguía de lejos hasta el patio del pontífice y entrando dentro, estábase sentado con los criados, para ver el fin.
59
Y los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos, y todo el consejo, buscaban falso testimonio contra Jesús, para entregale á la muerte
60
Y no lo hallaron, aunque muchos testigos falsos se llegaban mas á la postre vinieron dos testigos falsos,
61
Que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.
62
Y levantándose el pontífice, le dijo: ¿No respondes nada? ¿qué testifican éstos contra ti?
63
Mas Jesús callaba. Respondiendo el pontífice, le dijo: Te conjuro por el Dios viviente, que nos digas si eres tú el Cristo, Hijo de Dios.
64
Jesús le dijo: Tú lo has dicho: y aun os digo, que desde ahora habéis de ver al Hijo de los hombres sentado á la diestra de la potencia de Dios, y que viene en las nubes del cielo.
65
Entonces el pontífice rasgó sus vestidos, diciendo: Blasfemado ha: ¿qué más necesidad tenemos de testigos? He aquí, ahora habéis oído su blasfemia.
66
¿Qué os parece? Y respondiendo ellos, dijeron: Culpado es de muerte.
67
Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de bofetadas y otros le herían con mojicones,
68
Diciendo: Profetízanos tú, Cristo, quién es el que te ha herido.
69
Y Pedro estaba sentado fuera en el patio: y se llegó á él una criada, diciendo: Y tú con Jesús el Galileo estabas.
70
Mas él negó delante de todos, diciendo: No sé lo que dices.
71
Y saliendo él á la puerta, le vió otra, y dijo á los que estaban allí: También éste estaba con Jesús Nazareno.
72
Y nego otra vez con juramento: No conozco al hombre.
73
Y un poco después llegaron los que estaban por allí, y dijeron á Pedro: Verdaderamente también tú eres de ellos, porque aun tu habla te hace manifiesto.
74
Entonces comienzó á hacer imprecaciones, y á jurar, diciendo: No conozco al hombre. Y el gallo cantó luego.
75
Y se acordó Pedro de las palabras de Jesús, que le dijo: Antes que cante el gallo, me negarás tres veces. Y saliéndose fuera, lloró amargamente.
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