Y me ha dicho: Bástate mi gracia porque mi potencia en la flaqueza se perfecciona. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis flaquezas, porque habite en mí la potencia de Cristo. 2 Corintios 12.9
Leitura diária na versão Rayana Valera - Espanhol


Números 16
Números 17
Hechos de los Apóstopoles 13.13-52

Números 16


1
Y CORÉ, hijo de Ishar, hijo de Coath, hijo de Leví y Dathán y Abiram, hijos de Eliab y Hon, hijo de Peleth, de los hijos de Rubén, tomaron gente,
2
Y levantáronse contra Moisés con doscientos y cincuenta varones de los hijos de Israel, príncipes de la congregación, de los del consejo, varones de nombre
3
Y se juntaron contra Moisés y Aarón, y les dijeron: Básteos, porque toda la congregación, todos ellos son santos, y en medio de ellos está Jehová: ¿por qué, pues, os levantáis vosotros sobre la congregación de Jehová?
4
Y como lo oyó Moisés, echóse sobre su rostro
5
Y habló á Coré y á todo su séquito, diciendo: Mañana mostrará Jehová quién es suyo, y al santo harálo llegar á sí y al que él escogiere, él lo allegará á sí.
6
Haced esto: tomad incensarios, Coré y todo su séquito:
7
Y poned fuego en ellos, y poned en ellos sahumerio delante de Jehová mañana y será que el varón á quien Jehová escogiere, aquel será el santo: básteos esto, hijos de Leví.
8
Dijo más Moisés á Coré: Oid ahora, hijos de Leví:
9
¿Os es poco que el Dios de Israel os haya apartado de la congregación de Israel, haciéndoos allegar á sí para que ministraseis en el servicio del tabernáculo de Jehová, y estuvieseis delante de la congregación para ministrarles?
10
¿Y que te hizo acercar á ti, y á todos tus hermanos los hijos de Leví contigo para que procuréis también el sacerdocio?
11
Por tanto, tú y todo tu séquito sois los que os juntáis contra Jehová: pues Aarón, ¿qué es para que contra él murmuréis?
12
Y envió Moisés á llamar á Dathán y Abiram, hijos de Eliab mas ellos respondieron: No iremos allá:
13
¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?
14
Ni tampoco nos has metido tú en tierra que fluya leche y miel, ni nos has dado heredades de tierras y viñas: ¿has de arrancar los ojos de estos hombres? No subiremos.
15
Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo á Jehová: No mires á su presente: ni aun un asno he tomado de ellos, ni á ninguno de ellos he hecho mal.
16
Después dijo Moisés á Coré: Tú y todo tu séquito, poneos mañana delante de Jehová tú, y ellos, y Aarón:
17
Y tomad cada uno su incensario, y poned sahumerio en ellos, y allegad delante de Jehová cada uno su incensario: doscientos y cincuenta incensarios: tú también, y Aarón, cada uno con su incensario.
18
Y tomaron cada uno su incensario, y pusieron en ellos fuego, y echaron en ellos sahumerio, y pusiéronse á la puerta del tabernáculo del testimonio con Moisés y Aarón.
19
Ya Coré había hecho juntar contra ellos toda la congregación á la puerta del tabernáculo del testimonio: entonces la gloria de Jehová apareció á toda la congregación.
20
Y Jehová habló á Moisés y á Aarón, diciendo:
21
Apartaos de entre esta congregación, y consumirlos he en un momento.
22
Y ellos se echaron sobre sus rostros, y dijeron: Dios, Dios de los espíritus de toda carne, ¿no es un hombre el que pecó? ¿y airarte has tu contra toda la congregación?
23
Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo:
24
Habla á la congregación, diciendo: Apartaos de en derredor de la tienda de Coré, Dathán, y Abiram.
25
Y Moisés se levantó, y fué á Dathán y Abiram y los ancianos de Israel fueron en pos de él.
26
Y él habló á la congregación, diciendo: Apartaos ahora de las tiendas de estos impíos hombres, y no toquéis ninguna cosa suya, por que no perezcáis en todos sus pecados.
27
Y apartáronse de las tiendas de Coré, de Dathán, y de Abiram en derredor: y Dathán y Abiram salieron y pusiéronse á las puertas de sus tiendas, con sus mujeres, y sus hijos, y sus chiquitos.
28
Y dijo Moisés: En esto conoceréis que Jehová me ha enviado para que hiciese todas estas cosas: que no de mi corazón las hice.
29
Si como mueren todos los hombres murieren éstos, ó si fueren ellos visitados á la manera de todos los hombres, Jehová no me envió.
30
Mas si Jehová hiciere una nueva cosa, y la tierra abriere su boca, y los tragare con todas sus cosas, y descendieren vivos al abismo, entonces conoceréis que estos hombres irritaron á Jehová.
31
Y aconteció, que en acabando él de hablar todas estas palabras, rompióse la tierra que estaba debajo de ellos:
32
Y abrió la tierra su boca, y tragólos á ellos, y á sus casas, y á todos los hombres de Coré, y á toda su hacienda.
33
Y ellos, con todo lo que tenían, descendieron vivos al abismo, y cubriólos la tierra, y perecieron de en medio de la congregación.
34
Y todo Israel, los que estaban en derredor de ellos, huyeron al grito de ellos porque decían: No nos trague también la tierra.
35
Y salió fuego de Jehová, y consumió los doscientos y cincuenta hombres que ofrecían el sahumerio.
36
Entonces Jehová habló á Moisés, diciendo:
37
Di á Eleazar, hijo de Aarón sacerdote, que tome los incensarios de en medio del incendio, y derrame más allá el fuego porque son santificados:
38
Los incensarios de estos pecadores contra sus almas: y harán de ellos planchas extendidas para cubrir el altar: por cuanto ofrecieron con ellos delante de Jehová, son santificados y serán por señal á los hijos de Israel.
39
Y el sacerdote Eleazar tomó los incensarios de metal con que los quemados habían ofrecido y extendiéronlos para cubrir el altar,
40
En recuerdo á los hijos de Israel que ningún extraño que no sea de la simiente de Aarón, llegue á ofrecer sahumerio delante de Jehová, porque no sea como Coré, y como su séquito según se lo dijo Jehová por mano de Moisés.
41
El día siguiente toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón, diciendo: Vosotros habéis muerto al pueblo de Jehová.
42
Y aconteció que, como se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el tabernáculo del testimonio, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová.
43
Y vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo del testimonio.
44
Y Jehová habló á Moisés, diciendo:
45
Apartaos de en medio de esta congregación, y consumirélos en un momento. Y ellos se echaron sobre sus rostros.
46
Y dijo Moisés A Aarón: Toma el incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon perfume, y ve presto á la congregación, y haz expiación por ellos porque el furor ha salido de delante de la faz de Jehová: la mortandad ha comenzado.
47
Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la congregación: y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo: y él puso perfume, é hizo expiación por el pueblo.
48
Y púsose entre los muertos y los vivos, y cesó la mortandad.
49
Y los que murieron en aquella mortandad fueron catorce mil y setecientos, sin los muertos por el negocio de Coré.
50
Después se volvió Aarón á Moisés á la puerta del tabernáculo del testimonio, cuando la mortandad había cesado.

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Números 17


1
Y HABLO Jehová á Moisés, diciendo:
2
Habla á los hijos de Israel, y toma de ellos una vara por cada casa de los padres, de todos los príncipes de ellos, doce varas conforme á las casas de sus padres y escribirás el nombre de cada uno sobre su vara.
3
Y escribirás el nombre de Aarón sobre la vara de Leví porque cada cabeza de familia de sus padres tendrá una vara.
4
Y las pondrás en el tabernáculo del testimonio delante del testimonio, donde yo me declararé á vosotros.
5
Y será, que el varón que yo escogiere, su vara florecerá: y haré cesar de sobre mí las quejas de los hijos de Israel, con que murmuran contra vosotros.
6
Y Moisés habló á los hijos de Israel, y todos los príncipes de ellos le dieron varas cada príncipe por las casas de sus padres una vara, en todas doce varas y la vara de Aarón estaba entre las varas de ellos.
7
Y Moisés puso las varas delante de Jehová en el tabernáculo del testimonio.
8
Y aconteció que el día siguiente vino Moisés al tabernáculo del testimonio y he aquí que la vara de Aarón de la casa de Leví había brotado, y echado flores, y arrojado renuevos, y producido almendras.
9
Entonces sacó Moisés todas las varas de delante de Jehová á todos los hijos de Israel y ellos lo vieron, y tomaron cada uno su vara.
10
Y Jehová dijo á Moisés: Vuelve la vara de Aarón delante del testimonio, para que se guarde por señal á los hijos rebeldes y harás cesar sus quejas de sobre mí, porque no mueran.
11
E hízolo Moisés: como le mandó Jehová, así hizo.
12
Entonces los hijos de Israel hablaron á Moisés, diciendo: He aquí nosotros somos muertos, perdidos somos, todos nosotros somos perdidos.
13
Cualquiera que se llegare, el que se acercare al tabernáculo de Jehová morirá: ¿acabaremos de perecer todos?

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Hechos de los Apóstopoles 13

13-52
13
Y partidos de Papho, Pablo y sus compañeros arribaron á Perge de Pamphylia: entonces Juan, apartándose de ellos, se volvió á Jerusalem.
14
Y ellos pasando de Perge, llegaron á Antioquía de Pisidia, y entrando en la sinagoga un día de sábado, sentáronse.
15
Y después de la lectura de la ley y de los profetas, los príncipes de la sinagoga enviaron á ellos, diciendo: Varones hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.
16
Entonces Pablo, levantándose, hecha señal de silencio con la mano, dice: Varones Israelitas, y los que teméis á Dios, oid:
17
El Dios del pueblo de Israel escogió á nuestros padres, y ensalzó al pueblo, siendo ellos extranjeros en la tierra de Egipto, y con brazo levantado los sacó de ella.
18
Y por tiempo como de cuarenta años soportó sus costumbres en el desierto
19
Y destruyendo siete naciones en la tierra de Canaán, les repartió por suerte la tierra de ellas.
20
Y después, como por cuatrocientos y cincuenta años, dió les jueces hasta el profeta Samuel.
21
Y entonces demandaron rey y les dió Dios á Saúl, hijo de Cis, varón de la tribu de Benjamín, por cuarenta años.
22
Y quitado aquél, levantóles por rey á David, el que dió también testimonio, diciendo: He hallado á David, hijo de Jessé, varón conforme á mi corazón, el cual hará todo lo que yo quiero.
23
De la simiente de éste, Dios, conforme á la promesa, levantó á Jesús por Salvador á Israel
24
Predicando Juan delante de la faz de su venida el bautismo de arrepentimiento á todo el pueblo de Israel.
25
Mas como Juan cumpliese su carrera, dijo: ¿Quién pensáis que soy? No soy yo él mas he aquí, viene tras mí uno, cuyo calzado de los pies no soy digno de desatar.
26
Varones hermanos, hijos del linaje de Abraham, y los que entre vosotros temen á Dios, á vosotros es enviada la palabra de esta salud.
27
Porque los que habitaban en Jerusalem, y sus príncipes, no conociendo á éste, y las voces de los profetas que se leen todos los sábados, condenándo les, las cumplieron.
28
Y sin hallar en él causa de muerte, pidieron á Pilato que le matasen.
29
Y habiendo cumplido todas las cosas que de él estaban escritas, quitándolo del madero, lo pusieron en el sepulcro.
30
Mas Dios le levantó de los muertos.
31
Y él fué visto por muchos días de los que habían subido juntamente con él de Galilea á Jerusalem, los cuales son sus testigos al pueblo.
32
Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa que fué hecha á los padres,
33
La cual Dios ha cumplido á los hijos de ellos, á nosotros, resucitando á Jesús: como también en el salmo segundo está escrito: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.
34
Y que le levantó de los muertos para nunca más volver á corrupción, así lo dijo: Os daré las misericordias fieles de David.
35
Por eso dice también en otro lugar: No permitirás que tu Santo vea corrupción.
36
Porque á la verdad David, habiendo servido en su edad á la voluntad de Dios, durmió, y fué juntado con sus padres, y vió corrupción.
37
Mas aquel que Dios levantó, no vió corrupción.
38
Séaos pues notorio, varones hermanos, que por éste os es anunciada remisión de pecados,
39
Y de todo lo que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en éste es justificado todo aquel que creyere.
40
Mirad, pues, que no venga sobre vosotros lo que está dicho en los profetas
41
Mirad, oh menospreciadores, y entonteceos, y desvaneceos Porque yo obro una obra en vuestros días, Obra que no creeréis, si alguien os la contare.
42
Y saliendo ellos de la sinagoga de los Judíos, los Gentiles les rogaron que el sábado siguiente les hablasen estas palabras.
43
Y despedida la congregación, muchos de los Judíos y de los religiosos prosélitos siguieron á Pablo y á Bernabé los cuales hablándoles, les persuadían que permaneciesen en la gracia de Dios.
44
Y el sábado siguiente se juntó casi toda la ciudad á oir la palabra de Dios.
45
Mas los Judíos, visto el gentío, llenáronse de celo, y se oponían á lo que Pablo decía, contradiciendo y blasfemando.
46
Entonces Pablo y Bernabé, usando de libertad, dijeron: A vosotros á la verdad era menester que se os hablase la palabra de Dios mas pues que la desecháis, y os juzgáis indignos de la vida eterna, he aquí, nos volvemos á los Gentiles.
47
Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los Gentiles, Para que seas salud hasta lo postrero de la tierra.
48
Y los Gentiles oyendo esto, fueron gozosos, y glorificaban la palabra del Señor: y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna.
49
Y la palabra del Señor era sembrada por toda aquella provincia.
50
Mas los Judíos concitaron mujeres pías y honestas, y á los principales de la ciudad, y levantaron persecución contra Pablo y Bernabé, y los echaron de sus términos.
51
Ellos entonces sacudiendo en ellos el polvo de sus pies, vinieron á Iconio.
52
Y los discípulos estaban llenos de gozo, y del Espíritu Santo.

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